Aún no estamos en Navidad, ¿verdad? Lo pregunto con cautela, porque ya he empezado a ver colgadas unas cuantas luces navideñas y, no sólo eso, sino que el cuerpo ya empieza a pedirme turrón y polvorones, ¿será porque no dejo de verlos expuestos allá donde voy?

Creí que aún era pronto para pensar en las fiestas, pero no, cada año parecen llegar antes, que me veo a los del corte inglés colocando la sección de bikinis del próximo verano debajo del árbol...


¿Por qué tanta prisa? Ah! claro, las compras... bendita sociedad consumista que nos atrapa y nos hace comprar de forma compulsiva en cuanto oyes algo parecido a "belén, campanas de belén..." Yo es que es pensar en pastorcillos y ya estoy haciendo la lista de regalos navideños... ¿es esto normal? No lo creo.

En fin, que iremos acercándonos a las fiestas poco a poco, o eso pensaba yo, hasta que salí de mi casa y encontré la puerta de enfrente decorada de Navidad, ¿alguien da más?

Pues lo dicho, que si han adelantado las fiestas que alguien me avise, porque yo no me he enterado.