¿Dónde se esconde la peor de las iras, ese enfado monumental que no puedes evitar, esas palabras que pronuncias que algunas ni sabes que existían?

Pues sí señores, en mi caso se encuentran escondiditas dentro de mi coche, porque es ponerme al volante y afloran todas que da gusto...

Yo me considero una persona muy pacífica y bastante paciente, que no suele alterarse por cualquier cosa y que en general tiene buen caracter. Pues nada de esto sucede cuando me encuentro al volante, vamos que se me hincha la vena y me ataco los nervios, hasta el punto de bajar la ventanilla para explicarle algo al "amable" conductor que se salta un ceda y encima me echa a mí la culpa.

En fin, que ni me reconozco, me asusto cuando se me cala el coche y despotrico ahí yo sola que hasta me pitan los oídos, cuando no aparco a la primera y veo salir humo hasta de mis orejas, cuando los demás hacen lo que les da la gana y encima pitan porque tienen prisa...

Pero bueno, casi mejor ni pensarlo, quizás sea una buena manera de descargar la tensión del día acumulada. Así que creo que la mejor opción es, una vez aparcado el coche y quietecito, respirar hondo, contar hasta tres, y ya después abrir la puerta como si tal cosa, al fin y al cabo la peor de las iras permanece allí encerrada, el truco es no sacarla del coche y llevársela encima.

Feliz y relajado fin de semana a todos.