Si estás triste suelta una buena carcajada, pero de esas que salen desde las entrañas, de las que surgen cuando estás en buena compañía, de las que te relajan y te hacen reírte hasta de ti mismo, verás cómo te sientes mucho mejor.

Pero esto no lo digo yo, que hay estudios que lo confirman, y cada vez se encuentran más ventajas para practicar con la risoterapia (¿se os ocurre algo más divertido?)

Cientificamente se ha comprobado que la risa franca, la carcajada, aporta múltiples beneficios, tales como: reduce el estrés, las tensiones, la ansiedad, la depresión, el colesterol, el insomnio, adelgaza, elimina dolores, problemas de corazón, respiratorios, cualquier enfermedad. Además, aporta a nuestra vida: aceptación, comprensión, juego, energía positiva, alegría, agudiza nuestros sentidos, y... recientes estudios sobre la capacidad de las caracajadas para combatir todo tipo de enfermedades revelan que lo único que hay que tomarse en serio en la vida es la risa.