¿Y qué excusa pongo yo ahora?

Muchas personas arriban con cualquier excusa a mano cuando llegan tarde al trabajo. Las coartadas comunes incluyen falsas enfermedades, muertes en la familia, y problemas en el tránsito. Sin embargo, un hombre de negocios japonés se encontró en un gran lío cuando buscó conseguir que le redactarán una denuncia en la policía, a la que acudió afirmando que fue secuestrado por ladrones armados cuando debía dirigirse a una importante reunión de negocios. El hombre, de 29 años, se quedó dormido en el cuarto de su hotel y, en vez de dirigirse tarde a la parte del hotel donde se realizaba la reunión, optó por salir a dar un paseo de una hora en taxi e inventó su historia de secuestro con dos hombres armados. Su denuncia movilizó a 90 oficiales especializados en un rastrillaje masivo. La policía ahora planea formular cargos contra el hombre por hacerle perder tiempo con su mentira.

Las paradojas de la tecnología

En Inglaterra, un niño de un año se tragó un “radio transponder” de las llaves del coche de su madre, pero ella igual pudo encender su vehículo sentándolo cerca del volante. La idea provino de un oficial de policía, después de que el pequeño Oscar Webster se comiera este componente crítico, que debe estar cerca de la columna del volante cuando el conductor enciende el coche, o de lo contrario el auto no arranca. La BBC afirmó que este minúsculo componente -del tamaño de una aspirina- pudo hacer contacto con el inmovilizador del coche aunque se encontraba metido en el estómago del niño en ese entonces. El transponder reapareció “naturalmente” más adelante, y Oscar no sufrió ningún daño.

Conducción temeraria

Una mujer conducía un Volkswagen Jetta por un camino de Estados Unidos cuando vio que un hombre desnudo se aferraba al techo del auto. El coche se desvió y comenzó a hacer zig-zag de izquierda a derecha, buscando arrojar al hombre, y terminó achicharrado en una barrera de concreto. Sucedió que en su tentativa por parar a su bebida esposa Lori Ana, que tomó el auto de ambos, Michael Becker salió de su cuarto y se colgó sobre el auto hasta subir al techo. Después de que el coche se estrellara, el marido "de forma extremadamente fría" empujó a su esposa nuevamente hacia dentro del vehículo, poniéndola hacia abajo y pinchado su muslo 17 veces con un pequeño objeto que colgaba del espejo retrovisor. Ambos fueron arrestados. Lori Ana recibió varias cargos en su contra, incluyendo tentativo de homicidio por haber intentado arrojar a su marido del auto.