Cuando el viento sople me acercará palabras, de esas que me impactaron en el momento, y también de esas otras que pronto quise olvidar, y me traerá recuerdos, porque hay momentos imposibles de dejar atrás.

Espero que me traiga alegrías, cuando al oído me susurre las cosas pasadas que me han hecho tan feliz, y me traerá alguna lágrima, porque sin ellas hay momentos que simplemente no se podrían explicar.

Cuando el viento sople, sólo espero estar atenta para recibir su brisa fresca, para dejarme llenar de aire nuevo, de tiempos pasados y, ojalá, de bonitas sorpresas.
También espero no estar sola, qué triste espera sería.

Deseo que el viento me deje recoger mis semillas sembradas, que vuelen sobre mi cabeza y se mezclen con las de aquellos que están a mi lado, ya que ellos recibirán también mis palabras y nuestros momentos compartidos.

Cuando el viento sople sólo espero que mi felicidad no cambie y que una vez más piense que todo lo hecho estuvo bien y fue por algo especial.