Hoy os quiero proponer un bonito ejercicio de memoria. Yo tuve que hacerlo una vez y la verdad es que me resultó bastante interesante.

Se trata de ir atrás en el tiempo, pero con el oído, hasta llegar a los recuerdos sonoros más antiguos que podáis encontrar. Quizá un programa de radio, alguien de la familia cantandoos una canción, la sintonía de vuestros dibujos animados preferidos... Y, una vez encontrado el recuerdo, compartirlo con los demás.

Yo creo que mi primer recuerdo sonoro es la melodía de una nana que sonaba en un bebé de porcelana que le regaló mi padre a mi madre, no sé si cuando yo nací.
Cuando mi madre se iba a trabajar y yo berreaba porque se iba, me dejaba la muñequita esa que yo cuidaba como oro en paño, es más, aún la conservo con cariño.

Os invito a que busqueis vuestros recuerdos sonoros, seguro que os gusta recordar cosas que pocas veces vienen a vuestra memoria pero que está claro que no se olvidan.