Y qué razón tienen las abuelas cuando dicen estas cosas. En Nochevieja en manga corta, después en marzo nevando y ahora vuelvo a París y estoy achicharradita.

¿Y qué pasa con esto? Pues lo que tiene que pasar, que tengo un catarro que creo que tendré que jubilar mi nariz y ponerme otra, porque esta me duele tanto que sonarme ya es un suplicio, ¿me pondrán una nueva en "Cambio radical"? Seguro que sí, siempre y cuando lo acompañe de unas cuatro o cinco operaciones más, que si no no tiene gracia...

En fin, que habrá que hacer frente al tiempo que nos toque y estar siempre alerta con la camiseta de tirantes y la bufanda por si acaso, y oiremos una y otra vez esa frase tan célebre que pusieron de moda todas las abuelas del mundo: "¡es que el tiempo está loco!"