No supe aprovecharlo y, cuando quise darme cuenta, se me escapó entre los dedos.
Corro buscando pero ya no es igual, el momento lo perdí y ahora sólo me queda el resonar hueco y vacío dentro de mí. No lo entendía entonces, tuve que esperar, sólo cuando quise darme cuenta...
Entregaría tantas cosas por volver a comenzar... simplemente por darme cuenta de lo que es, por comprender la suerte y mirar con ternura cada momento, por mimarlo y saborear cada segundo hasta el final. Por prestar atención a cada cosa y apuntarla en mi alocada cabeza.
Una y otra vez intento componer el puzzle que ya nunca jamás volverá a ser, las imágenes, las palabras y los recuerdos en mi corazón, pero todo está mezclado, sólo quedan pequeñas cosas, quizá las más importantes, pero yo quería sentirlas todas, justo en el preciso instante fatal en el que quise darme cuenta.
El tiempo arrastrará lo insignificante que ahora me esfuerzo en revivir, resbalará como las gotas de lluvia que veo golpear contra el cristal, dolorosos suspiros que mueren frente a mi cara y ruedan perdiéndose al final.
No miraré atrás, porque cuando quise darme cuenta ya era demasiado tarde, pero no puedo evitar que en mis sueños venda mi alma por volver a empezar.









Escribe un comentario