Vivimos en un tiempo en el que al parecer ya está todo inventado, y lo que aún queda por descubrir parece que hay dejárselo a los grandes científicos, técnicos e informáticos.

¿Qué nos queda al resto? La originalidad.

Si pretendemos sacar adelante algún proyecto, está claro que debemos partir de la idea de algo nuevo, creativo, aunque esté basado en algo que ya existía.

Por desgracia, muchas veces ponemos esto por delante de la calidad. Me parece bien que busquemos cosas nuevas, siempre hay que mirar hacia delante, pero creo que no debemos sacrificar las cosas bien hechas sólo por el hecho de que otras sean más originales.

Da igual del tema del que se trate, y buena prueba de ello es este vídeo de un "músico" que interpreta a su manera esta Sinfonía que Mozart compuso para orquesta. ¿Si la tocáramos tal cual fue escrita saldríamos en un vídeo así? No lo creo...