Hoy he husmeado en las revistas de moda, hay que ver lo monísimas que salen todas esas chicas en las portadas, también los chicos, con sus tabletas de abdominales marcadas.

Por desgracia, parece que el mundo de la moda está haciendo que muchas jóvenes (hablo en femenino porque sobre todo se suele dar entre las chicas) padezcan la terrible enfermedad de la anorexia.
Está claro que ésta no es la única causa, pero influye.

Y no sólo esto. Al ver en una revista una cara perfecta y después ver que la tuya no lo es tanto puedes empezar a desesperar, sobre todo a edades tan influyentes como las que comprende la adolescencia.

Pero... tranquilos todos, hoy Ari ha husmeado para vosotros y ha descubierto que no es oro todo lo que reluce, que no son tan perfectos los rostros que vemos en todas las portadas y que todos tenemos nuestros defectos.

Sólo hay que saber sacarse partido con aquello de lo que dispones, saber combinar tu ropa, pedirle consejo a alguna amiga y sonreir mucho, así seremos las más guapas.

Observad este vídeo y ya veréis cómo la belleza no es tan real como nos la pintan, porque la belleza real es aquella que todos y cada uno de nosotros vemos cada día ante el epsejo: