Pues sí que dan nervios las entrevistas de trabajo ¿verdad? (yo sé de alguna que ahora mismo estará asintiendo con la cabeza)
El momento horrible en el que llamas a la puerta y ya no hay vuelta atrás...
Pero es que desde el día antes ya no puedes ni dormir, y después pensar en lo que te vas a poner, que no sea demasiado serio, que tampoco hay que aparentar más edad de la que se tiene, pero por otra parte ni se te ocurra aparecer en la entrevista en plan sexy (a no ser que el puesto lo requiera...)
Pero de lo que yo quiero hablaros es de esas preguntas que te hacen en una entrevista cara a cara con tu "posible futuro jefe".
Cosas de esas como: Defínete con 5 adjetivos.
Vamos a ver, ¿y para qué me sirve a mí decir que soy buena compañera, sencilla, generosa... y 2 más que me vengan a la cabeza en ese momento, si lo que quiero es que me contraten en un banco, o en un buffete de abogados o algo así?
Igual cuando venga un cliente disgustado con mi trabajo puedo decirle, no no, perdone, si yo aquí he entrado por ser una excelente persona, así que no me venga aquí ahora con problemas.
También son muy divertidas esas "preguntas trampa", del tipo: Baila ahora con unos pasos de claquet.
Aunque no seas bailarín pues oye, todo sea por el curro, tú ahí que te esfuerzas en hacer una pequeña coreografía, mientras rezas en silencio para que esa entrevista no sea grabada, pero no, que resulta que eso era una pregunta trampa, y si bailas das a entender que no eres una persona seria, y nada, que te vas para casa como has venido (eso sí, con un poco menos de dignidad después de haber hecho el ridículo como nadie)
Y a todo esto hay que sumarle todas esas cosas que tienes metidas en la cabeza como: no te apoyes en la mesa del jefe, darás a entender que le estás quitando su espacio, mantén las manos apoyadas en las piernas y sin moverlas mucho, para que no piense que estás nervioso, no le cortes al hablar, pero tampoco te quedes callado todo el rato, pensará que eras una persona sin iniciativa...
En fin, que si para estas alturas aún te queda una idea de quién eres tú en realidad, pues sólo queda desearte suerte, porque esto es casi un sorteo, en el que, eso sí, tendrás que quitarte de en medio a otros tantos que buscan lo mismo que tú y a algún que otro "enchufadillo", que siempre los hay.
Mucha suerte a todos los que ahora estéis buscando trabajo, y no olvidéis que ser uno mismo es, en la mayoría de los casos, la mejor carta de presentación.










aunque no he tenido esa oportunidad creo que tienes razon en lo que dices al final.
SER UNO MISMO, no demás es un engaño a ti mismo.besos
TU SI QUE TIENES BASTANTE PERSONALIDAD, NO TE RINDAS Y CONSIGUE LO QUE QUIERES.