Aquí se queda París, con su torre, sus gentes, sus paisajes irrepetibles...
Debo confesar que me ha gustado más de lo que pensaba. Además la experiencia que me llevo está claro que no la voy a olvidar nunca.
Y volveré. Porque aún me queda mucho por ver y por hacer, porque aún debo aprender francés perfectamente, porque tendré que volver a comer un maravilloso crêpe (ummm), porque quiero volver a sorprenderme una vez más al ver la torre Eiffel de cerca, y pasear desde el Louvre, por los Campos Elíseos, hasta alcanzar ese Arco del Triunfo que parece cercano pero nunca llega, y subir todas las escaleras que conducen hasta el Sacre Coeur (creo que son más las de los interminables cinco pisos de mi casa...), y mil cosas nuevas más que no quiero perderme.
Vuelvo la vista atrás en este cortito pero intenso mes y pienso, ¿por qué me voy tan encantada? Una mezcla de todo lo anterior viene a mi mente, junto a bonitos recuerdos y divertidas anécdotas, pero creo que la verdadera respuesta a esta pregunta está un poco más abajo...


GRACIAS A TODOS POR HACERME SENTIR COMO EN CASA









Hola Ruuuuuth!!
Soy Adri, y estaba por aqui dando una vuelta y dije, anda!!mira!el blog de Ruth, voy a hecharle una firmilla si no la importa..., y bueno, estoy firmando, sigo firmando, mira como escribo..sigo escribiendo, voy a firmar,ui ui que voy a acabar ya, mira mira, como he firmado y tu no has hecho nada por impèdirlo, deduzco entonces que no te importa:p
Ahora en serio, me gustaria dejarte aqui plasamado un besito y darte la enhorabuena por dejar que los sueños se hagan realidad en tu pequeño espacio. Si todos hiciesemos lo mismo seguro que los sueños serian mas faciles de hacerse realidad.
Un besito.
Hola Adri
Muchas gracias por esa firmita, ya ves que al final no he hecho nada por impedirlo... jeje
Me alegra que te pases por El Sueño del Hada y espero que no dejes de hacerlo y de comentarme todo lo que apetezca. Aunque ya sé que tienes otros blogs que mantener... ;)
Muchos besos