Todos hemos crecido escuchando una y otra vez esos cuentos clásicos que tanto nos gustan pero... ¿qué es lo que esconden en realidad?
1. ¿Por qué la mamá de Caperucita Roja manda a su hija sola por el bosque a ver a su abuelita? ¿Acaso pensaba ella mientras tanto quedar con el leñador? Porque mira que tarda este hombre en llegar a ayudar a la pobre niña...
Pero, aún hay más, ¿por qué la niña tiene que pedir tantas pistas hasta descubrir que su abuela es en realidad un lobo?, ¿acaso era miope, o simplemente quería hacerse la despistada?

2. Qué entrañable la historia de Heidi, pero hay cosas que no cuadran, ¿cómo puede su abuelo vivir nada menos que en un chalet de los Alpes Suizos? Porque todos sabemos cómo andan los precios y las pensiones de los jubilados...

3. Otro dato curioso es el de la vestimenta de los súper-héroes. ¿Por qué todos llevan los calzoncillos por encima de los pantalones? Unos pantalones, eso sí, de purísima licra, que consiguen marcarles a la perfección todos y cada uno de sus abultados músculos, que casi vemos pasar la sangre por las venas, y de licra resistente, como los del increíble Hulk, que es capaz de romper toda su ropa de cuajo excepto los pantalones, muy pudoroso para ser una bestia verde.
4. Me pareció ver un lindo gatito...
¿Alguien se explica cómo Piolín consigue mantener el equilibrio en su columpio con esa enorme cabeza? Realmente difícil.
5. ¿Y qué me decís de los siete enanitos de Blancanieves?
Los únicos seres en el mundo capaces de, tras pasar 20 horas trabajando, salir de la mina cantando y bailando, más contentos que unas castañuelas. ¿Será el secreto su corta estatura? Quizá así podríamos explicar la eficiencia de los japoneses.
Menos mal que todos estos personajes no son seriamente investigados por el CSI, porque no pararían de recoger pruebas e irregularidades en sus comportamientos, y está claro que el resto de los mortales nos perderíamos sus apasionantes aventuras. ¡Vivan los dibujos animados!









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