Como los nervios del actor antes de salir a escena, el temblor del músico antes de hacer sonar su instrumento... qué extraña sensación y a la vez qué placentera empezar algo nuevo.
Sólo cuesta dar el primer paso, son los nervios del estreno, esos que nos dicen que somos humanos, que podemos sentir miedo y, a la vez, nos dan fuerza para salir y (si es posible) triunfar.
Cuántas sensaciones recorren ahora mi cuerpo, el último escalofrío antes del salto.
Un, dos, tres... ¡acción! Ya está, las luces encendidas, los motores en marcha, ¡esto funciona!